Hoy se ha dejado sentir el calor en forma.

D.ª Ire.

Y ¡qué fresco tienen aquel locutorio! Vaya, está hecho un cielo.

D.ª Fca.

Pues con todo, (Sentándose junto á Doña Irene.) aquella monja tan gorda, que se llama la Madre Angustias, bien sudaba... ¡Ay, como sudaba la pobre mujer!

D.ª Ire.

Mi hermana es la que está bastante delicadita... Ha padecido mucho este invierno... Pero, vaya, no sabia que hacerse con su sobrina la buena señora.... Está muy contenta de nuestra eleccion.

D. Die.

Yo celebro que sea tan á gusto de aquellas personas, á quienes debe usted particulares obligaciones.

D.ª Ire.