Sola y á obscuras me habeis dejado allí.
D.ª Fca.
Como estaba usted acabando su carta, mamá, por no estorbarla me he venido aquí, que está mucho mas fresco.
D.ª Ire.
¿Pero aquella muchacha qué hace, que no trae una luz? Para cualquiera cosa se está un año... Y yo que tengo un genio como una pólvora... (Siéntase.) Sea todo por Dios... ¿Y D. Diego no ha venido?
D.ª Fca.
Me parece que no.
D.ª Ire.
Pues cuenta, niña, con lo que te he dicho ya. Y mira que no gusto de repetir una cosa dos veces. Este caballero está sentido, y con muchísima razon...
D.ª Fca.