FAUSTO
¿Qué quieres entonces?
MEFISTÓFELES
Otra cosa, Fausto ¿qué preferirías, saber ó gozar?
FAUSTO
Saber. Ahora saber. Verdad ó sueño, lo que nos pasó la otra vez me tiene escarmentado. Estoy convencido de ello; en el fondo de lo que soy, que no sé lo que es, sé que hay orgullo. Mi orgullo rechaza el gozar empírico, la vida de fenómeno en fenómeno, carrera eterna; sensación sin fin, á través de lo inagotable... ¡Infierno de cansancio y de hastío y de humillación! ¡Lo infinito paso á paso! Oh, no; tanto vale lo mucho como lo poco: sólo vale el todo. Quiero lo absoluto. Lo absoluto ó nada. No quiero sentir, sin saber por qué, ni para qué. Quiero ver si el gozar es una puerilidad indigna de mí. La verdad me dirá lo que me conviene. Antes de tener la absoluta verdad no puedo racionalmente saber lo que es preferible. Luego es preferible, para escoger la verdad. ¿Por qué te ríes, Mefistófeles?
MEFISTÓFELES
Lo sabrás cuando sepas la verdad absoluta. He aquí el contrato: aunque la psicología moderna no admite esos símbolos clásicos é inocentes que ponen el sentimiento en el corazón y la inteligencia en el cerebro, tú y yo, como hacen los juristas, usaremos un lenguaje metafórico y atrasado.
FAUSTO
Explícate.