Calma, hombre; vendrá mañana.

EL VIEJO

No, no; ¡me da el corazón una desgracia!... ¡Hoy, hoy, era hoy!... Algo le pasó en el camino.

EL JEFE

Vaya, que es usted el rigor de las desdichas. Pero ¿qué hay de eso? ¿Es verdad que le han vendido á usted la huerta y la chozuca por mal pagador, por rebelarse contra el comisionado?... ¡Ja, ja! Usted, señor Paco, siempre tan... faccioso. ¿Pero no sabe que el que no paga la contribución... la paga de todas maneras?

EL VIEJO

Yo no podía pagar. ¡Les abandoné mi pobreza! Pero de mi rincón no me han echado todavía... ¡Ni me echarán! Quiero mi cama en mi choza para mi hijo, que viene enfermo de Cuba...

EL JEFE

¡Pero si le han vendido la choza, si ya no tiene allí nada suyo más que la cama!... Usted lo dice, usted se lo abandonó todo.