—Yo contribuyo a la circulación de la riqueza....

—Como una esponja a la circulación del agua....

—Y los curas son los zánganos de la colmena social....

—Hombre, si a zánganos vamos....

—Los curas son los mostrencos...—Si a mostrencos vamos, conocía yo un alcaldito en tiempos de la Gloriosa...

—¿Qué tiene usted que decir de la Gloriosa? Me parece que la Revolución le hizo a usted Ilustrísimo señor....

—¡Hizo un cuerno! Me hicieron mis méritos, mis trabajos, mis... ¡seor ciruelo!

—Déjese usted de insultos y explique por qué he de ser yo enemigo personal del Provisor. ¿Reparto yo dinero por las aldeas al treinta por ciento? Y el dinero que yo presto ¿procede de capellanías cuyo soy el depositario sin facultades para lucrar con el interés del depósito? ¿Mis rentas proceden de los cristianos bobalicones que tienen algo que ver con la curia eclesiástica? ¿Robo yo en esos montes de Toledo que se llaman Palacio?

—De manera, que si usted empieza a disparatar y a pasarse a mayores, yo le dejo con la palabra en la boca....

—Con usted no va nada, don Cayetano o don Fuguillas; usted podrá ser un viejecito verde, pero no es un... un Magistral... un Provisor... un Candelas eclesiástico.