Que en puertiando la primera,
Ya la siguen las demás,
Y empujando las de atrás,
Contra los palos se estrellan,
Y saltan y se atropellan
Sin que se corten jamás.
Comparación prosaica para versos, dirá la retórica. El otro presentará así las almas de los excomulgados, aun cuando entre ellos figuran personajes tan eminentes como el blondo, bello y gentil Manfredo de la ceja partida:
Come le pecorelle escon del chiuso
Ad una, a due, a tre, e l'altre stanno