La rienda en la mano izquierda

Y la lanza en la derecha;

Ande enderieza abre brecha

Pues no hay lanzaso que pierda.

Hace trotiadas tremendas

Dende el fondo del disierto;

Ansí llega medio muerto

De hambre, de sé y de fatiga;

Pero el indio es una hormiga

Que día y noche está dispierto.