—Más porrudo serás vos,

Gaucho rotoso, me dijo.

Y ya se me vino al humo,

Como a buscarme la hebra,

Y un golpe le acomodé

Con el porrón de giñebra.

Ahi no más pegó el de hollín

Más gruñidos que un chanchito,

Y pelando un envenao

Me atropelló dando gritos.