Pegué un brinco y abrí cancha
Diciendolés: Caballeros
Dejen venir ese toro,
Sólo nací... sólo muero.
El negro, después del golpe,
Se había el poncho refalao,
Y dijo: Vas a saber
Si es solo o acompañao.
Y mientras se arremangó,
Yo me saqué las espuelas,