Y volvió a venir jurioso

Como una tigra parida.

Y ya me hizo relumbrar

Por los ojos el cuchillo,

Alcanzando con la punta

A cortarme en un carrillo.

Me hirvió la sangre en las venas,

Y me le afirmé al moreno,

Dandolé de punta y hacha

Pa dejar un diablo menos.