Por fin, en una topada,
En el cuchillo lo alcé,
Y como un saco de güesos
Contra un cerco lo largué.
Tiró unas cuantas patadas
Y ya cantó pa el carnero.
Nunca me puedo olvidar
De la agonía de aquel negro.
En esto la negra vino,
Con los ojos como ají,
Por fin, en una topada,
En el cuchillo lo alcé,
Y como un saco de güesos
Contra un cerco lo largué.
Tiró unas cuantas patadas
Y ya cantó pa el carnero.
Nunca me puedo olvidar
De la agonía de aquel negro.
En esto la negra vino,
Con los ojos como ají,