Entonces interviene Cruz, como dije más arriba. La amistad que sellan con numerosos tragos al porrón confortante, inspira a aquél la narración de su vida. La introducción de esta historia es un soberbio reto al destino:
Amigazo, pa sufrir
Han nacido los varones:
Estas son las ocasiones
De mostrarse el hombre juerte,
Hasta que venga la muerte
Y lo agarre a coscorrones.
A mí no me matan penas,