Que venga a tomar venganza
Perdamos, reina, los cuerpos,
Pues que se ganan las almas.
Luego aquella misma noche
Dentro en la mezquita entraba;
Limpiando los falsos ritos
A Dios la redificaba,
Diciendo misa este día
El arzobispo cantada.
Cuando los moros lo vieron