Hasta Olias y Cabañas,

Llegados delante el rey

De rodillas se hincaban:

—Mercedes, buen rey, mercedes

Dicen, las manos cruzadas;

Mas el rey que así los vido

Uno a uno levantaba:

—Calledes, buenos amigos,

Que este hecho me tocaba,

Quien a vos ha hecho tuerto