El gaucho Cruz, provocado por cierto burlón en una pulpería donde se bailaba, pelea con él y le hiere gravemente:
Para prestar un socorro
Las mujeres no son lerdas;
Antes que la sangre pierda,
Lo arrimaron a unas pipas.
Ahi lo dejé con las tripas
Como pa que hiciera cuerdas.
De la primera rima, no hay sino seis sustantivos en castellano. De la segunda, dos solamente; los mismos que usa el autor con perfecta naturalidad. El sitio de las pipas, es, efectivamente, el único donde resulta posible improvisar sobre ellas mismas un lecho, separado del suelo y apartado del trajín habitual; pues se trata de
Un rancho de mala muerte;
es decir, sumamente estrecho. He visto más de una vez heridos acomodados en esa forma.