[41] Porque el vegetal es un reino intermedio entre los otros dos y participa de la naturaleza de ambos.

[42] Esto explica por qué en el Génesis, Adán “da nombre” ó lo que es igual especifica á los animales que ya estaban creados por Dios; es decir que existían como meras potencialidades sin objetividad alguna, en la mente del espíritu director del planeta.

[43] Ésta es la respuesta á los que objetan que ciertos insectos viven también con su forma adquirida, desde remotas edades geológicas, por más que ninguno alcance á la antigüedad del hombre.

[44] Usamos el término como una semejanza, y advirtiendo que estas mónadas tienen la misma existencia incorpórea de los átomos, ya descripta en otro lugar, siendo substancialmente idénticas á los átomos minerales ó vegetales, pero en otro estado de vida, según los antecedentes del ser que las engendra.

[45] No se olvide que el estado sólido no existía aún, y téngase presente que aun después de existir, el fosfato de cal un producto de los moluscos primitivos fué de los últimos en aparecer.

[46] Éste es el origen del mito de Prometeo, un numen que roba fuego para los hombres. Cuando se sabe que Prometeo viene de pro-methis, “premeditación”, el mito resulta enteramente claro.

[47] Cumplir un deber indicado por la razón, es adelantarse á la ley fatal, activando la vida consciente, ó sea produciendo un acto meritorio; pues siendo la razón un ser superior al hombre, si bien encarnado en él—el espíritu solar mismo—ella es realmente la guía del hombre. Así se explica satisfactoriamente el bien y la superioridad en apariencia paradógica de la razón humana, que, estando en el hombre, es superior al hombre y da leyes á su existencia.

[48] Éste es el concepto del pecado cuando se lo considera individualmente. Pecado es ignorancia, es decir fuerza ciega, según la propia definición teológica.

[49] Conviene no olvidar que la razón de estos regresos á la vida, está en la ley de causalidad puesta en acción por el mismo ser que sufre sus consecuencias.

[50] Repetimos que toda esta cosmogonía es sólo un esquema. La evolución de las razas humanas, así como la explicación detallada de las relaciones interplanetarias, excederían de su objeto; pero algo me dice que he de volver á encontrar un día las huellas de mi augusto revelador.