La función vital preponderante, que era condensar éter, es reemplazada por la de “eterizar” la materia, aunque esto no quiere decir que haya sustitución completa de un proceso por otro. El equilibrio entre ambos persiste por mucho tiempo, exactamente como ahora lo vemos en nuestro mundo, sin diferencias apreciables, pero con tendencia progresiva hacia la eterización. Á esto último responde la aparición de los seres orgánicos.
NOTAS:
[1] “Luz negra” y “tinieblas” no equivalen naturalmente á sombra, es decir á una diminución de luz. Son la “no-luz” en absoluto.
[2] Esta causalidad, que es la ley suprema de toda vida, tiene un símbolo admirable en el paganismo. Queremos hablar del destino (ó sea el determinismo de las causas anteriores) que era superior á todos los dioses, sin ser él mismo un dios.
[3] Conviene tener presente siempre que esta electricidad es la del rayo γ, y no la que conocemos habitualmente.
[4] La ciencia empieza á considerar como materia á la luz y á la electricidad, porque está obligada á suponerlas atómicas. Nosotros también; pero si son materia porque son objetivas y ésta es la verdadera definición carecen de la propiedad substancial única de la materia: el peso. No sabemos si la ciencia creerá que no hay, entonces, diferencia substancial entre la materia y la energía: pero la lógica obliga á esta conclusión.
[5] Recuérdese nuestra definición de la materia en la nota anterior: materia es todo lo objetivo.
[6] La unidad absoluta en abstracto, es la energía absoluta; por eso decimos que el rayo es unidad absoluta como manifestación vital.
[7] No se nos escapa lo imperfecto de estas expresiones, pues parece en realidad que la extensión debiera preceder á la magnitud; pero creemos haber demostrado en el caso de la mancha de luz, que ésta puede tener magnitud sin tener volumen, mientras que la extensión lo requeriría. El valor convencional que damos á las palabras, resulta de la novedad de las ideas.