[18] Dadas su velocidad rotatoria y la condensación de la materia gaseosa de los anillos en materia sólida, esta última es inexplicable. En efecto, si es del mismo peso y densidad que la del planeta, no ha podido condensarse sin romperse; y si no es del mismo peso y de la misma densidad, ¿cómo gira armónicamente con él?

[19] Los cambios de conformación de algunas nebulosas, manifiestan tendencia á definirse en torbellinos espirales. El capítulo siguiente expresará en detalle estos movimientos.

[20] En cambio abundan los contradictorios, y entre éstos son los más notables: la densidad de Venus, menor que la de la Tierra, no obstante su mayor proximidad al sol; la de Urano mayor que la de Saturno, á pesar de hallarse más lejano que éste; la de los satélites de Júpiter mucho mayor que la de éste; el movimiento retrógrado de los satélites de Urano y de Neptuno, la falta de achatamiento polar del sol, antes mencionada; la depresión polar de Mercurio, diez veces mayor que la de la Tierra, á pesar de que su rotación equivale apenas á un tercio de la de ésta, siendo mayor su densidad en una cuarta parle tan sólo; las depresiones polares igualmente desproporcionadas de Saturno y de Júpiter...

[21] Es curioso que el número 7, el número sagrado por excelencia, reaparezca como cifra inicial de este resultado; pero lo es más aún el que la docena y la decena, también números sagrados, estén significados en la población de ciento veinte millones (diez docenas de millones) de estrellas que los mismos cálculos asignan al universo.

[22] Del propio modo que no se niega la continuidad de la vida, porque los organismos individuales acaben.

[23] En la materia no atómica, es claro que no puede haber calor.

[24] Sábese que el sonido aumenta la producción de rayos N.

[25] La emanación continua del radium, tanto como la propagación de la luz, el desprendimiento odorífero, etc., resultan ser movimiento perpetuo. La locura del pasado, es la razón del presente.

[26] No damos á la palabra gravedad, su acepción corriente. Para nosotros, gravedad es atracción magnética, por más extraño que esto pueda parecer. Por lo demás, la atracción en razón directa de las masas é inversa del cuadrado de las distancias, no se efectúa conforme á esta ley, según es sabido, en las masas muy pequeñas; y en las grandes, existe un hecho por demás curioso: los cometas desarrollan su cola (materia más tenue que el núcleo), en oposición al sol por el cual son atraídos en razón directa de las masas, etc. Se ve, entonces, que la gravedad tiene contradicciones harto serias.

[27] Como en el último aparato de Crookes, que pone al radium en presencia del sulfuro de cinc fosforescente á la distancia de medio milímetro.