[70] Júpiter, fué hijo de Saturno, el cual lo fué del Cielo, segun la fábula, por cuya razon Ariosto llama á Júpiter, nieto del Cielo. Este dios fué criado secretamente en la isla de Creta, adonde le envió su madre Rhea para impedir que su padre lo devorase, como hacia con todos sus hijos varones.
[71] Por haber nacido en ella.
[72] En Delos, una de las islas Ciclades, nacieron Diana y Apolo, hijos de Júpiter y Latona. Segun la fábula, la celosa esposa de Júpiter obligó á la Tierra á no dar refugio á Latona mientras estaba encinta; pero Neptuno, movido á compasion, hizo salir del fondo del mar la isla de Delos, donde Latona se refugió. Esta isla estuvo fluctuando sobre las aguas, hasta que Latona dió á luz á los dos gemelos, y entonces se fijó entre las demás del archipiélago griego.
[73] Fernando Francisco de Ávalos, marqués de Pescara, de quien se ha hablado ya en el canto XV.
[74] Habiendo muerto Galeas Sforza, duque de Milan, dejó un hijo de corta edad llamado Juan Galeas, en cuyo nombre gobernaba el estado su tio Luis Sforza, llamado el Moro, á causa de su color moreno. Intentando este usurpar á su sobrino la corona ducal, y contrariado en sus propósitos por Alfonso, rey de Nápoles, indujo á Cárlos VIII de Francia á que pasara á Italia con objeto de conquistar el reino de Nápoles, cuya conquista llevó Cárlos á cabo, segun se ha dicho en una nota precedente. No tardó el francés vencedor en publicar sus propósitos de apoderarse de toda la Italia, y recelosos por esta causa los príncipes italianos, y en especial Luis Sforza, que era ya duque de Milan por muerte de su sobrino y estaba arrepentido de haber llamado á Cárlos VIII, formaron entre los milaneses, los venecianos y los mantuanos una alianza para oponerse á las pretensiones del nuevo rey de Nápoles. Los ejércitos de ambas partes vinieron á las manos en las márgenes del Taro, y despues de combatir con indecisa fortuna, lograron los franceses abrirse paso. Mientras tanto el rey Fernando, sucesor de Alfonso salió de Ischia y entró en Nápoles, cuyos habitantes, cansados del orgullo é insolencia de los franceses, le recibieron con los brazos abiertos, y auxiliado por los venecianos, exterminó á todos los enemigos que quedaban en el reino.
[75] Quedaba aun en poder de los franceses el castillo nuevo de Nápoles, cuando un esclavo moro que estaba á su servicio, prometió á las tropas napolitanas y aragonesas que en una noche dada incendiaria la armada francesa, y les abriria las puertas de la iglesia de Santa Cruz. Alfonso de Pescara, llamado á media noche por aquel malvado, acudió á conferenciar con él desde el pié de las murallas del castillo, y entonces el moro le lanzó una saeta lunada que le dejó muerto en el acto.
[76] Poco despues de su advenimiento al trono de Francia, intentó Luis XII recobrar el Milanesado, y á este fin se alió con el Papa Alejandro VI y los venecianos contra Luis Sforza el Moro, á quien desposeyó de sus estados obligándole á pedir auxilio al emperador Maximiliano. Aliado despues Luis XIII con el rey de España acometieron juntos á Federico de Aragon, rey de Nápoles, le vencieron y se repartieron su reino; pero habiéndose suscitado algunas disensiones entre los españoles y franceses á causa de esto reparto, acudieron á las armas para dirimirlas, y encontrando Gonzalo de Córdoba al ejército francés en el momento en que intentaba pasar el Garigliano, le causó una sangrienta derrota.
[77] Despues de la derrota del Garigliano, los españoles consiguieron vencer á los franceses en Ceriñola, ciudad del reino de Nápoles, en cuya batalla pereció el Duque de Nemours, generalísimo del ejército francés; y á consecuencia de estas dos victorias, los franceses, que ya solo conservaban la plaza de Gaeta, tuvieron que abandonarla, y con ella el reino.—La victoria que consiguió el rey Luis XII posteriormente fué la de Rávena, mencionada ya en otro canto.
[78] En cuanto Luis XII entró en Milan, abandonada por su duque Luis el Moro, se fueron rindiendo á sus armas todas las ciudades del ducado, incluso Génova, cuyo castillo vendió por dinero su gobernador, que era suizo, al ejército francés. Apenas regresó Luis XII á sus estados, ocurrieron algunos choques entre los milaneses y la guarnicion francesa y aprovechando Luis el Moro esta circunstancia, recuperó en breve su patrimonio, auxiliado por un ejército suizo. A los pocos dias volvieron los franceses, le atacaron, y los suizos que auxiliaban al Duque de Milan, ganados por el oro francés, se pasaron al enemigo, entregando á Luis el Moro, que fué llevado cautivo á Francia, donde murió á los diez años de cautiverio.
[79] César Borgia, hijo natural de Rodrigo Borgia, que despues fué Papa con el nombre de Alejandro VI, se hizo célebre por sus crímenes y sus perfidias. Su padre le hizo cardenal, y en seguida le obligó á abandonar la púrpura para tomar la espada. Casó con una hija de Juan de Albret, rey de Navarra y pariente de Luis XII de Francia, el cual le ayudó á apoderarse en 1501 de la Romanía, Urbino, Camerino y Sinigaglia, envenenando á la mayor parte de los pequeños príncipes de estos países, y cometiendo inauditas crueldades con los nobles.