Murió en su convento el 5 de enero de 1688, a los ochenta y tres años de edad, habiendo sobrevivido cincuenta y tres a su padre.
El Marqués de Molins, La sepultura de Cervantes, 213-225; Serrano Sanz, Escritoras Españolas, II, 234-298, y Rodríguez Marín, La ilustre fregona, 1917; xlvii, n. i.
[2] Escribió la historia... Montemayor.—La historia de Jarifa y el Abencerraje no es de Montemayor; aparece inoportunamente intercalada en el libro IV de su Diana en las ediciones posteriores a la muerte del autor (febrero de 1561), a partir de la de Valladolid de 1562. ¿De dónde hubo de tomarla el interpolador?
Desde 1551 tenía concedida Antonio de Villegas licencia para la publicación de su Inventario, aunque, por causas ignoradas, no apareció hasta quince años después (Medina del Campo, 1565). En esta miscelánea de verso y prosa encuéntrase una versión de la historia del Abencerraje (verdadera joya de la novela corta castellana), más breve y sencilla que la de la Diana. Del manuscrito del Inventario debió tomar este relato el editor de la Diana, redactándolo más retóricamente, sin que sepamos los motivos que haya tenido Antonio de Villegas para no reclamar la paternidad de la historia. Acaso por no ser él su autor, como opina el señor Menéndez y Pelayo, quien observa la profunda desemejanza del estilo de esta primorosa novela con el de las demás piezas de prosa del Inventario.
Por otra parte, Gallardo encontró en la biblioteca de Medinaceli un opúsculo anónimo gótico, sin año ni lugar: "Parte de la Coronica del inclito infante don Fernando que ganó a Antequera: en la qual trata como se casaron a hurto el Abendarraxe Abindarráez con la linda Xarifa, hija del Alcayde de Coin, y de la gentileza y liberalidad que con ellos usó el noble caballero Rodrigo de Narbáez, Alcayde de Antequera y de Alora, y ellos con él.", cuyo texto, según Gallardo, coincide con el de Villegas, y en efecto, las líneas que copia no presentan variantes de importancia. Esta obrita no parece haber vuelto a ser vista después de Gallardo.
Lope dramatiza tan fielmente la materia de la novela, que, en las escenas principales, no sólo la traza sino la expresión misma coincide muchas veces literalmente con aquélla. Sigue la versión de la Diana; pero, a juicio del señor Menéndez y Pelayo, conoce también la del Inventario, ya que hay en éste un breve episodio, suprimido en aquélla, que puede ser germen del tema de los amores de Narváez y Alara, asunto accesorio de esta comedia.
Observaciones preliminares de don Marcelino Menéndez y Pelayo en la edición de las Obras de Lope de Vega publicada por la Real Academia Española, t. xi, páginas xxx-xli.
[3] En mis tiernos años.—"Puede ser la misma que con el título de Abindarráez y Narváez se designa en la primera lista de El Peregrino (1604); pero seguramente Lope debió retocarla mucho para incluírla en su Parte XIII (1620), porque es una de sus comedias mejor escritas y nada tiene de la inexperiencia propia de la primera juventud." Menéndez y Pelayo, lugar citado, página xxx.
La prueba de esa labor de retoque nos la da el soneto de Venus y Palas (versos 438-451), del cual hay una primera versión, inferior a la que figura en la comedia, en las Rimas que acompañan a La Hermosura de Angélica, publicada en 1602. Véase la nota al verso 451 y Una nota para El Remedio en la Desdicha de Lope (El soneto de Venus y Palas), por J. Gómez Ocerin y R. M. Tenreiro, en la Revista de Filología Española, tomo iv (1917), págs. 390-392.
[4] Personas.—"del primer acto", añade la Parte XIII, Madrid, 1620, aunque se trata de las personas de toda la comedia, sin que aparezca nueva indicación en los actos siguientes.