[39] pedirla. "En el juego de pelota y otros preguntar a los que miran si el lance o jugada se ha hecho según las reglas o leyes del juego, constituyéndolos en jueces de la acción." Dicc. Acad. Esp., 14.^a edición.

[40] barajar, impedir, estorbar. "Mas la misma fortuna burladora Dió la vuelta a la rueda en un momento. En contra de la parte mejorada Barajando la suerte declarada." Araucana. B. A. E., XVII, 98 b. Citado por Cuervo, Diccionario de construcción y régimen.

[41] "Meter mano, lo mismo que echar mano a la espada." Dicc. de Autoridades.

[42] Los escritores de los siglos xvi y xvii omiten muchas veces el sustantivo a que se refieren los numerales, cuando se trata de azotes o de ducados, reales u otra moneda: "poner la espalda y esperar ducientos", Rev. de Fil. Esp., III, 192. "Acomodáronme las espaldas con ciento", Quijote, 1.^a, XXII. "Viuda tan regalada Y que come descansada Tres o cuatro mil de renta." Lope, La viuda valenciana, B. A. E., XXIV, 76 c. "Pues siendo alcagüete intento A esta valança cargar Docientos, que me an de dar, Porque e tomado los ciento", Rojas, Cada qual lo que le toca, edic. A. Castro, 1937-40 (Teatro antiguo español, II).

[43] era el dueño de quien está por "era el dueño de (aquella) a quien." D. R. Menéndez Pidal explica una frase análoga, Antología de prosistas, 196, nota 1.

[44] 'Narváez,' Parte XIII.

[45] Dario, y no Darío. "De la batalla sangrienta Presuroso sale Dario Habiendo para escaparse Del vencedor Alejandro..." Romance de Gabriel Lobo Laso de la Vega. Romancero de Durán, núm. 503. B. A. E., X.

[46] Alude Lope a dos ejemplos famosos de continencia, muy celebrados en el Renacimiento. Así, en El Cortesano de Castiglione: "Del uno es la que usó el gran Alexandre con la mujer y hijas hermosísimas de Dario, enemigo y vencido: la otra es de Scipion, a quien siendo de edad de veinte y cuatro años, y habiendo en España tomado por fuerza una ciudad, fué traida una muy hermosa y muy principal moza, presa entre otras muchas, y siendo Scipión informado ser ésta esposa de un señor de aquella tierra, no solamente no quiso llegar a ella, mas volvióla a su marido con grandes dádivas." Juan de la Cueva cuenta la acción de Scipión el Africano en uno de los romances del Coro Febeo (538 de Durán). Los últimos versos del soneto pueden recordar la Vida de Alejandro, de Plutarco: "Alejandro, teniendo, según parece, por más digno de un rey el dominarse a sí mismo que vencer a los enemigos, ni tocó a éstas..." No es ésta la única vez que Lope cita reunidos los dos casos: "Si cuentan de Cipión Que volvió por la opinión De aquella hermosa mujer, España le ha de tener; Que en ella todas lo son. Si con las hijas de Dario Fué Alejandro al nombre igual, Fué a su fama necesario; Yo he sido más liberal, Si es amor mayor contrario." Lope, La niña de plata, B. A. E., XXIV, 292 c.

[47] Véase la nota 12.

[48] "Manga, cierto género de coxín o maleta abierta por las dos cabeceras, por donde se cierra y assegura con unos cordones." Dicc. Aut.: "Fernando.—¿Quedaron las mulas a punto? Julio.—Con sus maletas y cogines. Fernando.—¿Qué pusiste en la mía? Julio.—Un vestido negro y alguna ropa blanca en una manga verde que me prestó Ludovico." Lope, La Dorotea, pág. 42.