Lo que agora lloramos en las cárceles,
No dices mal, Alberto, pero agora
¿Adónde se hallarán quinientos pesos?
¿Quién nos los ha de dar? que son al justo
Cinco mil y quinientos, niños todos
De á treinta y cuatro años.
Alb.
¡Eso dices!
Cómo, ¿no habrá de solos remanentes
De una hacienda tan grande más dinero?