Desperdicios olorosos,

En escuadrones volantes,

Dan á los preñados corchos.

Muchos reyes le acompañan,

Que en el paganismo todo

No ha quedado hombre valiente

Ni príncipe poderoso;

Tambien mujeres le siguen,

Que en alfanas, como copos

De argentada y blanca espuma,