Ninfas parecen en rostros
De mármol, á quien dió el arte
Espíritu generoso;
Y en la mayor hermosura,
Que se vió en humano rostro,
Viene el desden más ingrato
Que pudo engendrar el ódio;
El milagro del Oriente,
Donde amor, jamas piadoso,
Leyes promulga en los labios,