Viva, tenía los sentidos muertos,
Y en errores tan ciertos,
Desvanecida, loca y arrogante,
En el mundo viví sin semejante,
Cuando no vive cosa
Que en él no tenga semejanza hermosa:
Mas él es el que viene,
Que amor epitalamios le previene.
MEDORO, con un báculo y un cuchillo escribiendo en los árboles, y PASTORES cantando.
Med.