Tú, bien venido.
Arag.
Espero
Que lo seré, señor, pues he llegado
Al centro del deseo
Donde pararse la esperanza veo.
¿Sabe mi dulce esposa
Que ha venido su alteza y que he venido?
Álv.
Será cosa forzosa.
Tú, bien venido.
Arag.
Espero
Que lo seré, señor, pues he llegado
Al centro del deseo
Donde pararse la esperanza veo.
¿Sabe mi dulce esposa
Que ha venido su alteza y que he venido?
Álv.
Será cosa forzosa.