Tomé á tu lado las armas,
De mis servicios no es tiempo
Que trate, bien pocos son,
Pues no merecieron premio;
Verdad es que culpa he sido
De que no te acuerdes dellos,
Pues no es ménos el pedir
Que del mismo Dios consejo.
En los ratos de la córte
Siempre ociosos, mis deseos