Y desde entónces esta afrenta guardo,

De suerte en mi sentido,

Que le aborrezco cuando no le olvido.

Mi padre, que debiera

Por la misma razon tenerle en poco,

En darme persevera

Á un hombre para mí tan necio y loco,

Que hoy quiere, hoy dice, hoy jura

Que tengo de firmalle la escritura.

Nuestros deudos se juntan,