Aunque él estaba ausente y recatado,

Luégo por mí preguntan,

Yo salgo, y miro con el rostro airado

Á mi padre, al notario,

Cual bravo con la espada á su contrario,

Tomo la pluma, escribo,

Al tiempo de otorgalla, que no quiero,

Ni admito, ni recibo

Á César por marido, y con severo

Rostro en la escrita suma,