Ó fuese por melindre ó por cuidado,

Pero yo, como un loco,

Dejé un capon muy tierno y bien asado

En pura notomía,

Que así lloraba aunque cantar queria.

Cerró la puerta luégo,

Y trató de acostarse.

Otav.

¡Caso extraño

Y laberinto ciego,