Que Fénis sin temer humano engaño
En su casa amanezca,
Y entre dos extranjeros anochezca;
Y yo, que no pensaba
Verla en mi vida, esté como me veo!
Tomé.
Cuando ya se acostaba,
Hácia la puerta me llevó el deseo,
Permitiendo la llave
Entrar la vista á su persona grave.