Si el cielo quiere que llegue

El dia de nuestras bodas,

Y que los enojos cesen,

De lo que os diré nacidos,

Que no porque me aborrece.

Hijo del príncipe Arnaldo,

Que hoy en Nápoles mantiene

La mayor casa, es Leonardo,

Aquel mozuelo insolente

Que ayer conmigo venía,