de las intrincadas ramas;
mas como quien tiene amor
los mares y las montañas
atraviesa fácilmente,
la dice tales palabras:
«¿Para qué te ascondes,
niña gallarda?
paredes pasan.»
(Salen el Comendador, Flores, Ortuño y Cimbranos.)
de las intrincadas ramas;
mas como quien tiene amor
los mares y las montañas
atraviesa fácilmente,
la dice tales palabras:
«¿Para qué te ascondes,
niña gallarda?
paredes pasan.»
(Salen el Comendador, Flores, Ortuño y Cimbranos.)