No sé.
Déjame, por Dios, María. [150]

DOÑA MARÍA

Siendo vos vida en la mía,
¿Cómo dejaros podré?
¿Habéis acaso caído?
Que los años muchos son.

DON BERNARDO

Cayó toda la opinión [155]
Y nobleza que he tenido.
No es de los hombres llorar;
Pero lloro un hijo mío
Que está en Flandes, de quien fío
Que me supiera vengar. [160]
Siendo hombre, llorar me agrada;
Porque los viejos, María,
Somos niños desde el día
Que nos quitamos la espada.

DOÑA MARÍA

Sin color, y el alma en calma, [165]
Os oigo, padre y señor;
Mas ¿qué mucho sin color,
Si ya me tenéis sin alma?
¿Qué había de hacer mi hermano?
¿De quién os ha de vengar? [170]

DON BERNARDO

Hija, ¿quiéresme dejar?

DOÑA MARÍA