DOÑA MARÍA
¡En canas tan venerables
Pusiste la mano, perro!
Pues estas hazañas hacen [370]
Las mujeres varoniles.
Yo salgo.—¡Cielo, ayudadme! (Vase.)
ESCENA VII
Fulgencio.—Don Diego, moribundo
FULGENCIO
Paréceme que he sentido
Una voz, y que salió
Esta mujer que aquí entró [375]
(Que no sin sospecha ha sido)
Más turbada y descompuesta
Que piden casos de amor.—
No fué vano mi temor.
¡Don Diego!... ¿Qué sangre es ésta? [380]
DON DIEGO
Matóme doña María,
La hija de don Bernardo.
FULGENCIO
¡Alcaide! ¡Gente! ¿Qué aguardo?
(Ap. Mas cosa injusta sería
Ocasionar su prisión. [385]
Esperar que salga quiero;
Que esto ya es hecho.)