Menos de un mes bastó á Bolívar para conquistar dos provincias venezolanas, libertando por una serie no interrumpida de triunfos el extenso pais que media entre Tenerife y Trujillo, desde cuyo último punto, el 15 de Julio, anunció á la república la solemne resolucion que desde aquel dia adoptaba, declarando la guerra á muerte á los enemigos armados contra la patria. "Españoles y canarios, decia en su manifiesto; contad con la muerte aun siendo indiferentes, si no obrais activamente en favor de la libertad de la América. Americanos, contad con la vida aun cuando seais culpables."
Al siguiente dia, al pié de la cordillera que separa la comarca de Niquitao de las llanuras de Varinas, en el punto llamado las Mesitas, los oficiales Urdaneta y Ribas atacaban con 550 hombres á un cuerpo de realistas compuesto de 800 soldados, venciéndolos tras un reñido combate que duró desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde. Unos 450 prisioneros y todas las armas de los realistas quedaron en poder de los vencedores.
A esta victoria siguió la de los Horcones, nombre del territorio en que Ribas volvió á derrotar á los españoles y está situado entre el Tocuyo y la ciudad de Barquisimeto. Por fin, desbaratando aqui y alli cuantos obstáculos se oponian á su paso, el 7 de Agosto Simon Bolívar hacia su entrada triunfal en Carácas, victoreado por un pueblo entusiasta y numeroso que le saludaba con el glorioso nombre de Libertador de su pais.
CAPITULO V
Situacion del partido independiente,—Consecuencias de la toma de Cumaná y del fusilamiento de Bernardo Bermudez.—Sitio de Puerto-Cabello.— Represalias.—Refuerzo de tropas españolas.—Muerte de un valiente granadino.—Es vengado por sus compatriotas.—Combate de Mosquitero.—Bolívar es nombrado general en jefe del ejército y titulado Libertador.—Nuevos triunfos de las armas republicanas.—Sus efectos sobre Monteverde.—El Libertador da cuenta de sus operaciones al pueblo de Carácas.—Continuan las victorias.—Fin de varios patriotas notables.—Rasgo heróico de Ricaurte.—Asedio de Valencia.—La situacion de los independientes se agrava.—Inútil tentativa.—Batalla de Carabobo.—Descalabros.—Triste espectáculo de la emigracion.—Bóves se declara como primer jefe del ejército español.—Sus primeros actos.—Desgraciado combate de Aragua.—Deliberacion.—Bolívar y Mariño se embarcan para Margarita.—El depósito sagrado.
Antes de continuar la relacion de los sucesos que siguieron á la entrada del jefe venezolano en Carácas, preciso es echar una mirada al estado en que se encontraban los republicanos. Dos facciones distintas figuraban dentro del partido que se batia por la causa de la independencia. Una, partidaria de las divisiones provinciales, se esforzaba por el triunfo del federalismo, en tanto que la otra, aferrada al principio de la unidad como único medio de fuerza y consistencia, aspiraba á la concentracion del poder en el gobierno. A la cabeza de esta, lleno de la mas profunda conviccion, se hallaba Simon Bolívar. Tal era el estado de los independientes en Venezuela, despues de la reaccion provocada por los triunfos que sus armas habian obtenido desde el desembarco de Mariño, á principios de 1813, con los refugiados en Chacachacare, islote perteneciente al gobierno inglés de Trinidad.
Luego que este valiente margariteño logró apoderarse de Cumaná auxiliado por un paisano, el coronel Juan Arismendi, primera autoridad militar de Margarita desde el 5 de Junio, fecha de su última proclamacion en pro de la independencia, Antoñanzas, herido de gravedad, huyó á morir en Curazao. Hacia el mismo tiempo, hecho prisionero por los realistas, Bernardo Bermudez habia sido fusilado por órden de Cervéris; pero recogido con vida el mismo jefe mandaba asesinarlo en su propio lecho al tener noticia de la victoria alcanzada por Mariño, quien luego añadió á este lauro el de la toma de Barcelona.
Este acontecimiento obligó al jefe que defendia la ciudad, el mariscal de campo Don Juan Manuel Cajigal, á retirarse á Guayana; y entre los oficiales que lo acompañaron, Francisco Tomás Morales y José Tomás Bóves, adquirieron despues gran celebridad, lanzándose desde aquel momento, al frente de una division de caballeria, á recorrer en medio de mil azares las llanuras de Carácas. Volvamos ahora á seguir á Bolívar en su expedicion, diciendo antes que Monteverde huyó á encerrarse en Puerto-Cabello tan luego como supo que aquel, favorecido por su valor, su génio y la fortuna, se aproximaba á Valencia.
Un año hacia que en los calabozos de Puerto-Cabello gemia prisionero el valiente Jalon, y Bolívar, tanto por salvarle cuanto por humillar á Monteverde, puso sitio á la plaza con las tropas de Urdaneta y la division de Ribas, mandadas por Giraldot. En una de las salidas que los de la plaza intentaban Zuazola cayó prisionero; y Bolívar propuso inmediatamente su cange con Jalon, propuesta que fué rechazada por Monteverde, quien persistia en su conducta de no querer tratar con los enemigos. Esto y el haber Monteverde fusilado algunos prisioneros, obligó al jefe venezolano a ordenar que Zuazola pagase sus desmanes siendo ahorcado al frente de la plaza. Crueles represalias se siguieron por parte del sitiado.
Unos 1.200 hombres de desembarco, al mando del coronel Salomon, vinieron en auxilio de Monteverde el l6 de Setiembre, y Bolívar, levantando el sitio, se dirigió hácia Valencia. Á los pocos dias, el capitan general salia en persecucion de los sitiadores y destacaba una fuerza que ocupó el cerro de Bárbula, en el ramal de los montes de Guataparo; y el 50 del mismo mes las columnas de Giraldot, D'Eluyar y Urdaneta atacaban la vanguardia española, y trepando la montaña el arma al brazo ponian en fuga al enemigo, haciéndole gran número de prisioneros. En esta gloriosa accion el bizarro Giraldot, al tiempo que plantaba la bandera tricolor sobre la mas fuerte posicion de los realistas, herido de un balazo cayó para no levantarse mas.