Aunque Bolívar fué bien recibido por el marqués Wellesley, ministro de Negocios Extranjeros de la Gran-Bretaña, solo obtuvo contestaciones evasivas á causa de la alianza que por aquel tiempo tenian hecha las dos naciones. Cumplida esta mision, nuestro héroe se hizo á la vela de regreso para su pais nativo en compañia del general Miranda.

Las Córtes generales y extraordinarias de la nacion española, instaladas el 24 de Setiembre en la Isla de Leon, dieron omnimoda facultades al ministro del Supremo Consejo de España é Indias Don Antonio Cortabarria para que, auxiliado por algunos buques de guerra, las tropas de Puerto-Rico, Cuba y Cartagena, interviniese en los asuntos de las colonias; pero con la prevencion de no apelar á la fuerza de las armas sino en el caso extremo de que los medios de persuasion fuesen de todo punto estériles. Para esto debia obrar de acuerdo con el gobernador de Maracaibo, Don Fernando Miyares, á quien el mismo Cortabarria llevaba el nombramiento de capitan general de Venezuela.

La junta de Carácas se negó en un principio á reconocer y prestar obediencia á las Córtes generales; pero luego, accediendo á la opinion de sus miembros mas respetables, quiso dar una prueba de desinterés convocando á un Congreso nacional. Hubo por entonces un conato de sublevacion en sentido de reconocimiento del Consejo de regencia, y sorprendidos por la Junta, los revoltosos fueron condenados unos á encierro en las bóvedas de Puerto-Cabello y la Guaira, y otros desterrados á perpetuidad. Entre estos últimos figuraban los ricos hermanos peninsulares Don Francisco y Don Manuel Gonzalez y Linares, del comercio de Carácas.

La noticia de horribles asesinatos perpetrados en Quito en las personas de varios decididos patriotas, produjo grande indignacion en el pueblo caraqueño, quien, cercando el palacio de la Junta, pedia la expulsion de los españoles y canarios; pero la Junta, decretando se hiciesen honores fúnebres á los desgraciados americanos, logró apaciguar el tumulto; y para evitar la reproduccion de semejantes escándalos y trastornos, la noche de aquel mismo dia, que era el 24 de Octubre, apresó y expulsó á los que suponia promovedores de disturbios. Estos fueron José Maria Gallegos, José Félix Ribas y tres hermanos suyos.

Treinta y cinco dias despues de este acontecimiento, es decir, el 28 de Noviembre, el ejército de occidente, al mando de Toro, atacaba á las tropas de guarnicion en Coro, desalojándolas de un reducto y tomándoles un cañon; y dos dias despues ponia en fuga á las de Miyares, que le salió al paso en Sabaneta con 800 hombres entre infantes y caballos, haciéndole algunos prisioneros y ganando una pieza de campaña. En Carora dejó de picarles la retaguardia, y despues de guarnecer esta poblacion, asi como tambien la de Barquisimeto, se retiró á Carácas, donde corria la noticia de la llegada de Miranda al territorio venezolano.

La Junta que gobernaba en nombre de Fernando VII, creyó que el dar asilo á tan ardiente republicano seria altamente contradictorio con la situacion en que se habia colocado, y trató de estorbar el desembarco de este general, y hasta llegó á brindarle con una dependencia diplomática á fin de alejarle. Pero el pueblo le tendió su mano protectora, recibiéndole con las mas singulares muestras de respeto y deferencia. Entonces el gobierno hizo alarde de entusiasmo y le confirió el título de teniente general, mandando que se buscasen y destruyesen todos los documentos que la anterior administracion formuló contra el buen nombre de tan distinguido militar y patriota.

De este modo terminaba el año 1810, preparándose, merced á acontecimientos que casi nos atreveremos á calificar de providenciales, la realizacion de los deseos en que ardia el corazon de los venezolanos.

CAPITULO III

Entrada del año 1811.—Reunion y organizacion de un Congreso. —Disposiciones adoptadas por esto Cuerpo.—Conspiraciones.—Salida del general Toro para Valencia.—Nombramiento de Miranda como jefe del ejército.—Sus actos.—Constitucion de Venezuela.—La capital del Estado.—Monteverde.—Sucesos de la época y posteriores á la llegada de este personaje.—Molestar de la causa de Venezuela.—Terremoto. —Influencia de sus desastres unidos á los de la guerra.—Defeccion de algunas ciudades.—Suspension de la ley del Estado.—Donativos.—Proyectos de Miranda.—Elevacion de Bolívar al gobierno de Puerto-Cabello.—Esfuerzos inútiles.—Escenas sangrientos.—Descrédito de Miranda.—Ofrecimientos estériles.—Derrota del Dictador.—Bandolerismo.—Inminente peligro de Bolívar y su viaje á la Guaira.—Proposiciones de armisticio.— Capitulaciones.—Monteverde se hace dueño del pais.

Inaugurábase el año 1811 con el bloqueo de las provincias venezolanas, bloqueo que Cortabarria mandaba ejecutar en cumplimiento de un decreto de la regencia, mientras que la junta, fiel á su convocatoria, llevaba á cabo la reunion del aplazado Congreso. Conforme á lo dispuesto por ella debia constar de cuarenta y cuatro diputados.