Al lado de la mujer soltera, la mujer casada es una esclava, entre los indios.

La mujer soltera tiene una gran libertad de acción; sale cuando quiere, va donde quiere, habla con quien quiere, hace lo que quiere.

La mujer casada, depende de su marido para todo.

Nada puede hacer sin permiso de éste.

Tiene sobre ella derecho de vida ó muerte.

Por una simple sospecha, por haberla visto hablando con otro hombre, puede matarla.

¡Así son de desgraciadas!

Y tanto más cuanto que quieran ó no, tienen que casarse con quien las pueda comprar.

Hay tres modos de casarse.