No olvidemos que estas dos proposiciones, aunque son muy parecidas, gramaticalmente no significan lo mismo. Ambas significan causa ó fin; pero para responde más que por á la idea de efecto.
Por ejemplo:
¿No es común ir á Europa por instruirse para olvidar lo poco que se ha aprendido en la tierra?
¿No suele suceder hacer un viaje por curarse para morir en el camino?
Ir por lana para salir trasquilado.
Madame de Staël dice, que viajar es, digan lo que quieran, un placer tristísimo.
Sea de esto lo que fuere, yo digo que viajando por los campos en noche clara ú obscura, es un placer dormir.
Por mi parte al tranco, al trote ó al galope, yo duermo perfectamente. Y no sólo duermo sino que sueño.
Cuántas veces un amigo que tengo en Córdoba, Eloy Ávila, no sorprendió mis sueños, y yendo á la par mía no me alzó el rebenque.