¿Se cree que faltarían inspectores de hoteles?
Provéase el cargo por oposición, previo examen de conocimientos, aptitudes, moralidad, estado fisiológico de los candidatos y se verá, sin tardanza, que sobra patriotismo en el país.
No digo pagando bien el empleo, que es el modo más eficaz de salvar la moral administrativa, y el medio más seguro, sobre todo, de que abunden impetrantes.
Cualquiera remuneración que se ofreciese bastaría.
Hay en el país, felizmente, el convencimiento de que todos deben tributarle á la patria abnegación, tiempo, sangre, alma y vida.
Esta gran conquista, es debida á la educación oficial dada por los buenos gobiernos que hemos tenido, á la Guardia nacional.
Ella ha hecho todo—guerras interiores, guerras de frontera, guerras exteriores.
Decididamente la civilización es, de todas las invenciones modernas, una de las más útiles al bienestar y á los progresos del hombre.
Empero mientras los gobiernos no pongan remedio á ciertos males, yo continuaré creyendo en nombre de mi escasa experiencia, que mejor se duerme en la calle ó en la Pampa que en algunos hoteles.
Sonaban los cencerros de las tropillas; cada cual se preparaba para subir á caballo, habiendo olvidado sus penas alrededor del fogón: