—¿Entonces, no tiene nombre?

—Ése es el nombre.

—¿Entonces no tiene más que un nombre, y el Presidente tiene dos?

—Sí.

—¿Y es buena ó mala la Constitución?

—Hermano, los unos dicen que sí, y los otros dicen que no.

—¿Y usted es amigo de la Constitución?

—Muy amigo, por supuesto.

—¿Y Arredondo?