—No, señor; con los chilenos el comercio lo hacen como los cristianos, á no ser que sean parientes.

—¿Y con los indios de Calfucurá y con los Pampas?

—Lo mismo, señor.

—¿Y hay pleitos aquí?

—No faltan, señor.

—¿Y cuando dos indios tienen una diferencia, quién los arregla?

—Nombran jueces.

—¿Y si alguno no se conforma?

—Tiene que conformarse.