En seguida tendí la vista á mi alrededor.

En Tierra Adentro yo no había pernoctado bajo techumbre mejor.

El toldo del cacique Ramón superaba á todos los demás.

Mi alojamiento era un galpón de madera y paja, de doce varas de largo por cuatro de ancho y tres de alto.

Estaba perfectamente aseado.

En un costado, se veía la fragua y al lado una mesa de madera tosca y un yunque de hierro.

Ya he dicho que Ramón es platero y que este arte es común entre los indios.

Ellos trabajan espuelas, estribos, cabezadas, pretales, aros, pulseras, prendedores y otros adornos femeninos y masculinos, como sortijas y yesqueros.

Funden la plata, la purifican en el crisol, la ligan, la baten á martillo, dándole la forma que quieren y la cincelan.