Esas ocho ó diez mil almas ocupan una zona de tierra próximamente de dos mil leguas cuadradas, entre los 63º y 66º de latitud Sud; y los 35º y 37º de longitud Este, cuyos límites naturales pueden determinarse así:

Al Norte, la laguna del Cuero; al Sud, la punta del Río Salado; al Oeste, este mismo río, y al Este, la Pampa.

En ese vasto perímetro se hallan diseminados unos cuatrocientos ó seiscientos toldos.

Cada toldo constituye una familia, que no baja nunca de diez personas, y no hay toldo en el que no se encuentre un cautivo ó cautiva grande ó chico.

Según este dato resultaría una población de cuatro á seis mil almas.

Pero nótese que el cálculo se basa en el mínimum de personas que forma la familia.

De consiguiente, suponiéndose que el punto de partida de cuatrocientos ó seiscientos toldos fuese exagerado, siempre resultaría una población más ó menos de cuatro á seis mil almas, desde que la cifra de diez personas por familia, es reducida.

Todos los toldos que yo he visto tenían de veinte personas arriba.

Ahora, siendo un principio estadístico, que cada diez mil almas suministran sin esfuerzo, mil útiles para el servicio de las armas, resulta que la cifra de mil trescientos indios de pelea es una hipótesis racional para determinar la población de los Ranqueles.