—¿De veras?... ¡Cuánto me alegro!... Supongo que habrá convidado a las novicias del Sagrado Corazón...

Riéronse todos a carcajadas, y ella, muy extrañada de aquellas risas, prosiguió diciendo:

—Pues no lo digo de burlas... Creed que lo decía sin ningún arrière-pensée... Como María es tan piadosa y suele darle a todo un tinte devoto...

—¡Pues claro está!—replicó muy seria la de Bara—. Por eso ha convidado también a los congregantes de San Luis.

—Y por lo menos exigirá a los presentados la cédula del cumplimiento pascual.

—Y el certificado de buenas costumbres del cura párroco...

—¡Qué delicia!... ¿Y abrirán el baile rezando el rosario?...

—Como que tocará el cuarteto de la capilla real, y se cantarán en los intermedios los Gozos de san José.

—¡Ya lo creo!... La Villasis sabe hacer bien las cosas, y de seguro que ha pedido al arzobispo indulgencia plenaria para todos sus tertulianos.

—Pero, en suma—dijo al fin Currita, deteniendo aquella granizada de burlas—, ¿qué es lo que se propone esa pobre María?...