a quien se mostró el rey sincero amigo;

y siendo el fuerte Gama asegurado

que recelo no tenga de enemigo,

y que gente de Cristo en tierra había,

dentro el salado río entrar quería.

Dicen los que envió que en tierra vieron

un santo sacerdote y templo santo,

que en él se aposentaron y durmieron

en cuanto cubrió al mundo el negro manto;

cómo en el rey y pueblo no sintieron