con honesto y mediocre tratamiento
los cristianos, sin ver cómo engañados
los tiene el falso y santo fingimiento;
mas en siendo los rayos derramados
por el mundo de Febo, en un momento
se muestra al horizonte refulgente
la esposa de Titón con roja frente.
Van de tierra los moros, y recado
llevan del rey porque entren, y consigo
los dos que el capitán había enviado