que tienen ya la presa que pretenden.
De secreto en la tierra aparejaban
armas y municiones para cuando
viesen que los navíos ancoraban,
que con ellas en ellos fuesen dando,
porque con tal traición determinaban
atajar el camino al Luso bando
y que preso pagase de esta suerte
a los que en Mozambique les dió muerte.
Las áncoras andaban levantando