a quien el mundo todo Dios reparte,
porque del mundo a Dios le dé gran parte:
Vos, tierno y nuevo ramo floreciente
de la árbol que de Cristo es más amada
de cuantas han nacido al Occidente,
Cesárea o Cristianísima llamada,
miradlo en vuestro escudo, que presente
os muestra la victoria ya pasada
en que por armas, como a regalado,
os dió las que en la Cruz él ha tomado.