acá y allá el timón atravesando;

el astuto maestre, a quien desplace

la vuelta, de un peligro está temblando,

que un horrible peñasco está delante

y teme en él la nao no se quebrante.

Confusa vocería se levanta

entre la chusma que al voltar trabaja:

el grito y alarido al moro espanta,

y cual si fuera en guerra, así se ataja:

no sabe la razón de furia tanta,